Los días de confinamiento preventivo por el coronavirus (COVID-19) no deben ser considerados como unas vacaciones, de manera que los hábitos no deben ser modificados. En cualquier caso, la vida continúa y no es recomendable dejarse llevar por la dejadez o las compras compulsivas.

Al contrario, es fundamental programar una rutina con una serie de ejercicios diarios para mantener el cuerpo activo.

Aun así, se debe tener en cuenta que el nivel de actividad física va a disminuir respecto al nivel habitual, de manera que será necesario prestar más atención a la alimentación.

La Dra. Escoda, del Centro de Medicina Estética Dra. Escoda, ofrece una serie de pautas y consejos para conseguir pasar la cuarentena de la forma más saludable, sin que afecte a la salud física y mental.

Despertar con energía

Para establecer o mantener rutinas, es importante poner el despertador a diario y empezar el día tomando un café o un té, acompañado de una pieza de fruta, preferiblemente una pera o un kiwi.

Para desayunar se puede tomar un café o una infusión sin azúcar, junto con un minibocadillo de pan integral o de espelta con jamón o lomo ibérico. Para que el desayuno sea más completo, se puede añadir rúcula o tomate al bocadillo.

Mantener la mente activa: teletrabajo y otras actividades

Ante la situación actual, son muchas las personas que están trabajando desde casa. Esta nueva forma de trabajar, en solitario, puede ser aprovechada para dejar que aparezcan nuevas ideas, porque de las crisis siempre salen nuevos objetivos.

Pero por otro lado, hay muchas personas que no tienen o no pueden trabajar desde casa. Estas personas también deben mantener la mente activa para renovarse. Pueden conseguirlo mediante la realización de diferentes actividades como leer, bailar y moverse.

¿Cómo alimentarse durante la cuarentena?

Durante la cuarentena no es recomendable vivir todos los días como si fueran vacaciones, de manera que es necesario huir de los rebozados y de los fritos. Por este motivo, es importante realizar cinco comidas al día estrictamente, con un primer y segundo plato equilibrados.

En este sentido, deben priorizarse las ensaladas, las verduras, el pescado y el pollo, ya sea al horno, a la plancha o hervido.

A la hora de la merienda, no se debe tomar bollería, sino una infusión con miel, limón y jengibre, para reforzar las defensas del organismo. Esta bebida se puede acompañar con 10 almendras, avellanas u otros tipos de frutos secos.

Cuando llega la hora de cenar, el cerebro nos advierte de que hemos pasado un día más de la cuarentena y deberíamos premiarnos. Sin embargo, no es recomendable recurrir a alimentos como pastas ni pizzas, sino todo lo contrario. Es necesario comer conscientemente, optando por caldos vegetales con sus verduras troceadas, cremas de verduras o una sopa miso.

Fuente

topdoctors.es