Un año después de la emergente crisis sanitaria que a día de hoy sigue presente en nuestra sociedad, todavía son muchas las preguntas que han quedado pendientes de una respuestas. El Dr. Roig Figueroa, especialista en el Servicio de Neumología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid y Director del laboratorio de Exploración funcional respiratoria del Centro Médico San Pablo, nos habla de las secuelas post COVID-19 y de los hábitos que deberán incorporar en su día a día quienes hayan superado la enfermedad.

El Dr. Roig Figueroa calcula que aproximadamente el 40% de los pacientes que han superado el COVID se recuperan totalmente pasadas 4-6 semanas y el restante 60% presenta síntomas o alteraciones radiológicas y/o analíticas, que pueden durar desde semanas a varios meses. El experto en enfermedades respiratorias añade que cuanto más grave ha sido la fase aguda, mayor es la probabilidad de síntomas a largo plazo o persistentes, lo que da lugar a el síndrome post-COVID o COVID persistente.

Principales síntomas post-COVID: fatiga, cefalea y déficit de atención

En cuanto a las secuelas, éstas pueden ser numerosas y afectar a prácticamente todos los aparatos y sistemas del organismo. Estudios recientes muestran que las secuelas más comunes son la fatiga (58% de los casos), cefalea (44%), déficit de atención (27%), caída del cabello (25%) y dificultad respiratoria (24%).

También existen evidencias científicas que demuestran que más del 10% de los pacientes presentan tos, trastornos digestivos, pérdida de memoria, dolores articulares, anosmia (ausencia de olfato), sudoración excesiva y trastornos del ritmo cardiaco. Además, el doctor insiste en que es frecuente la combinación de varios síntomas y secuelas.

Un 60% de pacientes sintomáticos presentan uno o más síntomas persistentes a las 4 semanas del diagnóstico

Pasados 3 meses es habitual que pacientes que han sufrido neumonía bilateral sigan presentando alteraciones radiológicas en un 30% de los casos, acompañadas de síntomas respiratorios, como tos, expectoración, fatiga o dificultad respiratoria.

En cuanto a la duración de estas secuelas es muy variable, aunque en la mayor parte de los casos se resuelven en 2-6 meses.

El 40% de los pacientes que han superado el COVID se han recuperado totalmente.

Dado que las secuelas pulmonares o respiratorias son especialmente prevalentes en la COVID-19, el Dr. Roig Figueroa recomienda acudir a un especialista en Neumología en todos aquellos casos en los que persistan síntomas más de 4 semanas desde el momento del diagnóstico.

El neumólogo ordenará una analítica con marcadores inflamatorios, una radiografía de tórax y unas pruebas de función pulmonar. Las pruebas de función pulmonar, especialmente la prueba de difusión pulmonar, es un marcador muy sensible de afectación pulmonar, incluso en pacientes con radiografía de tórax normal. En función del cuadro clínico que presente el paciente, el estudio se puede ampliar con un TAC torácico, un Scan pulmonar o un Ecocardiograma.

Existen pacientes que padecieron la fase aguda en marzo o abril de 2020 y todavía presentan síntomas

En los casos más graves, superada la fase aguda del virus, los pacientes pueden presentar complicaciones graves como neuropatía periférica difusa, miocardiopatía o fibrosis pulmonar, que pueden ser persistentes o de muy larga evolución. Afortunadamente, estos últimos casos son mucho menos frecuentes.

Hábitos para los pacientes que han superado el COVID-19

El doctor insiste en individualizar el régimen de vida en función del tipo y gravedad de los síntomas que presente. Evidentemente, no es lo mismo haber sufrido la enfermedad en el domicilio con síntomas leves o moderados que haber permanecido dos meses en una Unidad de Cuidados Intensivos.

Como norma general, es muy importante el ejercicio, en función de las capacidades de cada persona, pero sobre todo hay que evitar el sedentarismo. Moverse a diario y realizar ejercicio favorece el fortalecimiento muscular y además previene el tromboembolismo venoso y la embolia pulmonar, que son potenciales complicaciones de la COVID-19 tras la fase aguda.

También es importante seguir una dieta rica en proteínas, ya que el SARS-CoV-2 produce una depleción de proteínas que puede tardar varias semanas en normalizarse.

Fuente

Los efectos del COVID un año después |Top Doctors