¿Sabías que, conforme pasa el tiempo, la esperanza de vida de las personas aumenta notoriamente? Hace tan sólo un siglo, en Reino Unido, la esperanza de vida para mujeres era de 59 años (55 en los hombres) y, en épocas anteriores a esa, la esperanza de vida no era mucho mayor.

Actualmente, cada vez son más los países cuyo promedio de vida se estima cerca de los 90 años. Este hecho ha servido de motivación a muchas personas mayores para participar activamente en eventos deportivos. No obstante, algo muy importante a tomar en cuenta para estas personas es que sus necesidades y cuidados a tomar son muy diferentes a las personas de edad promedio. En este sentido, uno de los factores más importantes son los cambios en la hidratación.

Descubre cómo cambian las necesidades de hidratación en personas mayores deportistas.

3 cambios en la hidratación de las personas mayores

Existen tres cambios en particular que tienen una gran repercusión en la reserva de agua de nuestro organismo, y como no, la forma como nos hidratamos. Estos son los siguientes:

1. Su cuerpo contiene menos agua

El agua en nuestro organismo se almacena en cada una de las células que nos conforman, precisamente en lo que conocemos como compartimiento intracelular. Estos compartimientos se encargan de mantener el agua necesaria que nuestro cuerpo necesita para funcionar adecuadamente, además de ser muy útil cuando hacemos ejercicio, puesto que nos ayuda a mantenernos fríos mediante la sudoración

Uno de los lugares donde nuestro cuerpo más almacena agua es en los músculos, ya que las células de las que estos están formados son capaces de almacenar más agua que otras. Sin embargo, no es ninguna sorpresa decir que cuando nos volvemos mayores, nuestros niveles de masa muscular se reducen notoriamente, por lo que la cantidad de agua que nos conforma también se reduce.

Específicamente, diferentes estudios indican que entre los 20 y los 80 años nuestro cuerpo pierde unos 4 a 6 litros de agua que normalmente formaban parte de nosotros. Esto hace que sea más fácil que una persona de la tercera edad se deshidrate durante los entrenamientos, comparado con una persona más joven, por lo que el consumo de agua en las sesiones debe aumentar para evitar este problema

Cabe destacar que algunos ejercicios (como por ejemplo, el levantamiento de pesas) ayuda en gran medida a reducir la cantidad de masa muscular que perdemos durante nuestro envejecimiento; no obstante, esto sólo es hasta cierto punto y nunca se podrá evitar por completo.

2. La cantidad de agua que se desecha mediante la orina aumenta

A partir de los 60 años, nuestros riñones dejan de funcionar de la manera óptima con que lo hacían años atrás, esto causa que produzcan una orina menos concentrada y que la cantidad de agua que contenga esta sea mucho mayor. En otras palabras, el agua que tomamos no es retenida por nuestro cuerpo de la misma forma y una mayor parte de esta no es aprovechada por nuestro organismo.

Una recomendación para contrarrestar este efecto de la vejez es acostumbrar a tomar una mayor cantidad de agua por día, en especial antes y después de cada entrenamiento, como una forma de mantenerse correctamente hidratado sin preocupaciones.

3. La sensación de sed se reduce

Quizás esto sea el cambio más impactante de todos. En las personas mayores, la sensación de sed se ve gravemente afectada. Esto trae como consecuencia que las personas mayores dejen de preocuparse por la cantidad de agua que consumen a diario (ya que en teoría, su organismo no se la pide con la misma frecuencia que hacía anteriormente). Ello aumenta el riesgo de deshidratación, ya que se deja de consumir la cantidad de agua a la que estábamos acostumbrados anteriormente

Este es un problema que debe ser solucionado por cuenta propia. Una buena mediada sería establecer horarios de consumo de agua en diferentes etapas del día, al igual que tomar agua al despertar, antes y durante cada comida y por supuesto antes y después de cada sesión de entrenamiento.

Cómo evitar la deshidratación en personas mayores deportistas

1. Toma en cuenta que debes empezar a beber más agua

Como ya hemos visto anteriormente, nuestro cuerpo cambia mucho a medida que envejecemos, y el aceptar que nos hacemos mayores es una de las cosas más importante que debemos pensar cuando ya estamos rondando los 50 y 60 años.

De este modo, dejar la hidratación de lado es una grave negligencia, sobre todo cuando aún se mantiene la costumbre de entrenar con regularidad. La deshidratación puede traer consigo muchos problemas a nuestra salud, por lo que monitorizar la cantidad de agua que consumimos (y de ser necesario, aumentarla) es un buen inicio para evitar este problema.

2. Empieza a consumir un poco más de sodio con tu dieta

El sodio nos ayuda a fortalecer las paredes del compartimiento intracelular de nuestras células, lo que puede ayudar en gran medida a aumentar la cantidad de agua que nuestro cuerpo retiene. Esto implicará una mejora en nuestra tensión arterial y además, en nuestro rendimiento durante el entrenamiento

Esto lo podemos lograr agregando un poco más de sal a nuestras comidas, o consumiendo suplementos de sodio en nuestras bebidas. Como agregado, una mayor ingesta de sodio aumentara nuestra sensación de sed, lo que nos instará a consumir más agua.

Conclusión

Grandes cambios en nuestro cuerpo ocurren cuando nos volvemos mayores, y estos exigen que cambiemos levemente nuestro estilo de vida para mantenernos con la vida saludable a la que estamos acostumbrados. Esto se ve muy reflejado en la hidratación, la cual no podemos descuidar en ningún momento, sobre todo cuando ya se alcanza cierta edad, debido a que somos más suceptibles a sufrir deshidrataciones.

Referencias

  • Blow, A. 3 Ways Your Hydration Status Changes As Your Age. Para Trainingpeaks. [Revisado en Marzo de 2018]

Fuente: entrenamiento.com