La fascitis plantar tiene un impacto negativo en la funcionalidad y la calidad de vida de las personas que la padecen. Además la repercusión sanitaria y social es importante, ya que se estima que el 83% de los pacientes que tienen fascitis plantar están en edad laboral, lo que conlleva, en muchas ocasiones, discapacidad laboral con el coste social y económico que representa.


¿Cuáles son los síntomas de la fascitis plantar?

En fases iniciales, la fascitis plantar se caracteriza por:

  • Dolor
  • Inflamación
  • Disminución en la funcionalidad

En el caso de que la fascitis supere los 6 meses de evolución se considera fascitis crónica o fasciosis y no aparecen los signos propios de la fascitis como es inflamación; lo que sucede es una degeneración de los tejidos.

¿Por qué se produce la fascitis plantar?

Las causas de la fascitis plantar es poco conocida y su origen suele ser multifactorial. La hipótesis más consensuada es que la fascitis plantar comienza por un sobreuso, es decir, al producirse un exceso en las fuerzas de tracción sobre la fascia.

Factores de riesgo

Aunque la causa de la fascitis plantar se debe a diferentes factores, algunos factores de riesgo a tener en cuenta son:

  • Acortamiento del tríceps sural (músculos de la pantorrilla). Probablemente es el factor de riesgo más importante y por este motivo normalmente los protocolos terapéuticos incluyen los estiramientos de dichos músculos y también de la fascia plantar.
  • La obesidad
  • La excesiva pronación del pie
  • Un calzado inadecuado
  • El acortamiento de los músculos isquiosurales (músculos de la cara posterior del muslo)
  • La disminución de la movilidad articular en la articulación metatarso-falángica del primer dedo
  • Los microtraumatismos de repetición por sobreuso
  • Rápido incremento en los niveles de actividad física, laboral o deportiva
  • Patologías sistémicas, como la artritis reumatoide, la espondilitis anquilosante, la diabetes, un bajo nivel de estrógenos, y una pobre nutrición.

En el mundo del deporte, los factores de riesgo son:

  • El exceso de actividad
  • La alta intensidad
  • Las superficies de entrenamiento blandas como el tartán de las pistas de atletismo
  • Los errores en la técnica deportiva
  • Los errores en el entrenamiento
  • La fatiga
  • Los déficits de fuerza y de flexibilidad

Prevención de la fascitis plantar

La prevención de la fascitis plantar pasa por evitar los aumentos súbitos de la intensidad y duración de la marcha o la carrera. Toda actividad física necesita progresión y un proceso de adaptación.

También es importante invertir en un buen calzado de calle, deportivo o laboral. Controlar la alimentación y el sobrepeso. Mantener una buena elasticidad de los músculos de la región posterior del muslo y la pantorrilla.

¿Cómo se diagnostica la fascitis plantar?

La realización del diagnóstico de la fascitis plantar es bastante clínico. El especialista en Fisioterapia realizará los siguientes pasos para hacer el diagnóstico:

  • Exploración física: Es frecuente provocar dolor al presionar en la inserción proximal de la fascia plantar.
  • Ecografía: permite detectar cambios en el grosor y en la ecogenicidad de la fascia. Además puede detectar la presencia de calcificaciones, bursitis o roturas de la fascia.

Tratamiento de la fascitis plantar

La fascitis plantar responde bien a múltiples terapias conservadoras, ya que con un diagnóstico precoz y la aplicación oportuna de los tratamientos conservadores tradicionales la sintomatología se resuelve en el 80% de los casos.

Los tratamientos iniciales se basan:

  • Ejercicios de estiramiento de la fascia plantar y de los músculos de la pantorrilla (gastrocnemios).
  • Uso de taloneras y evitar el calzado con poco tacón.
  • Fármacos antinflamatorios y las infiltraciones de corticoesteroides.

Existe un porcentaje de pacientes (el 20%) que no responde a los tratamientos conservadores y pueden ser candidatos a otros tratamientos como:

Fuente: topdoctors.es