Llega el temporal de frío y nos planteamos si debemos vacunarnos de la gripe. La Dra. Montserrat León nos aconseja hacerlo. La gripe es una enfermedad infecciosa causada por el virus de la influenza, principalmente el virus del tipo A o del tipo B y en ambos casos suele ocasionar problemas en las vías respiratorias, concretamente en nariz y garganta.

En ocasiones, también afecta a bronquios y pulmones y en los casos más graves al sistema nervioso, músculos y corazón. Es frecuente confundir los síntomas de la gripe con los del resfriado común.

La gripe se transmite de individuos enfermos a sanos por vía respiratoria a través de gotas en aerosol con virus activos que se emiten de las secreciones nasales, la tos y los estornudos. El paciente empieza notando malestar con dolores generalizados en músculos y articulaciones, dolor de cabeza y garganta, congestión nasal y fiebre.

Si bien en la mayor parte de los casos se trata de procesos benignos que desaparecen a los pocos días, puede complicarse obligando, en los casos más extremos, a una hospitalización por insuficiencia respiratoria pudiendo llegar a producir la muerte.

Tratamientos contra la gripe

No existe un tratamiento específico y debe tratarse en función de los síntomas que aparezcan. Se aconseja recurrir a fármacos en los casos que se presenten dolores de cabeza y fiebre, antiinflamatorios, estar bien hidratado y tomarse unos días de reposo.

Los antibióticos no son eficaces para curar la gripe y solo deben utilizarse en los casos que se complique con una infección bacteriana, siempre y cuando el médico así lo aconseje. Los pacientes con problemas respiratorios son especialmente susceptibles a sufrir complicaciones como neumonía, insuficiencia respiratoria y broncoespasmo.

Dada la repercusión y posibles complicaciones, se aconseja la vacunación antigripal ya que ha demostrado reducir la mortalidad y la morbilidad. En concreto, la vacuna se dirige fundamentalmente a las personas con mayor riesgo de presentar complicaciones, aquellas que pueden contagiarla a los grupos de riesgo y para quienes, por su actividad profesional, son esenciales en la comunidad.

Por ese motivo, se recomienda vacunar a personas mayores de 65 años y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas y respiratorias. También para aquellas personas con: 

  • Diabetes
  • Obesidad mórbida
  • Enfermedad renal crónica
  • Enfermos hematológicos
  • Hepatopatía crónica
  • Enfermedades neuromusculares graves degenerativas e inmunodeprimidos
  • Embarazadas

Fuente

topdoctors.es