¿Qué es la cirugía mínimamente invasiva de cadera?

Últimamente han habido mejoras en los resultados de las prótesis de cadera, gracias a los materiales, como el polietileno, y los avances en el tratamiento de las partes blandas en el momento de implantar la prótesis. Han ido apareciendo nuevas técnicas como: Directo Superior, Super PATH, vía anterior, MIS posterior.

Cada una tiene unas ventajas y desventajas tales como calcificaciones heterotópicas o cojeras residuales, entre otros. El primer inconveniente de la cirugía mínimamente invasiva, es el de tener una mayor dificultad para colocar e implantar la prótesis con una correcta posición, ya que el campo quirúrgico es menor.

Esta operación consiste en ubicar la prótesis total de cadera a través de incisiones pequeñas sin necesidad de seccionar estructuras anatómicas como tendones, fascia o cápsula articular. De esta forma, la recuperación funcional es más rápida y con menos secuelas.

¿Qué diferencia hay con la cirugía convencional?

Las prótesis utilizadas son las mismas que habitualmente, el único cambio está en el tipo de incisión y el tratamiento de partes blandas para llegar al hueso. Son incisiones de 8 – 10 cm y requiere de un mayor tiempo de cirugía (20 minutos más).

La cirugía mínimamente invasiva de cadera permite una pronta recuperación de los pacientes.

¿Qué ventajas aporta frente a otras técnicas más convencionales?

Al ser menos invasiva la recuperación será más rápida, llegando a caminar el mismo día de la operación. También se reducen complicaciones, los sangrados, el dolor, luxaciones.

¿En qué casos se puede utilizar esta técnica?

De forma general, se puede realizar en la mayoría de casos. No se recomienda en recambios de prótesis de cadera en los que se realizan incisiones convencionales para lograr exponer y retirar la prótesis movilizada. Además, también es más difícil en casos de displasia de cadera, coxas profundas o en anquilosis de cadera.

Es fundamental un examen previo del paciente, así como una planificación preoperatoria del caso y de los componentes. Es más difícil poder ejercerla en pacientes obesos o con mucho músculo debido a la limitación de visión del campo quirúrgico.

Pese a los inconvenientes, merece la pena el realizar esta cirugía por la pronta recuperación de los pacientes, la estancia media de 48 horas en el hospital y la mínima frecuencia de cojeras residuales.

Fuente

topdoctors.es