¿Qué es y en qué consiste una fascitis plantar?

La fascia plantar es una estructura anatómica formada por tejido conjuntivo situada en la planta del pie, debajo del tejido celular subcutáneo. Esta estructura juega un papel muy importante en la biomecánica del pie, sustentando el arco interno, convirtiendo el pie en una palanca rígida para realizar la propulsión durante la marcha y proporcionando amortiguación natural al caminar.

Cuando hablamos de fascitis plantar nos referimos a un proceso inflamatorio de la fascia, normalmente a nivel de su inserción en el calcáneo (hueso del talón). Cuando este cuadro supera las 3-4 semanas de evolución pasa a ser crónico, denominándose fasciosis plantar, el cual se produce por un fallo en el proceso de reparación del tejido convirtiéndose en un cuadro degenerativo y no inflamatorio.

La fascitis plantar suele provocar un dolor punzante al pisar en la zona plantar del talón, siendo mayor el dolor al principio del día y tras periodos de descanso («dolor en frío»).

Causas de la fascitis plantar

La aparición de la fascitis/fasciosis plantar se debe a múltiples factores. Varios de los motivos que la producen son:

  • Alteraciones estructurales y biomecánicas
  • Sobrepeso
  • Acortamiento de gemelos
  • Disimetrías (piernas de distinta longitud)
  • Calzado excesivamente plano

Diagnóstico de la fascitis plantar

Para realizar un buen diagnóstico es importante que el especialista en Podología realice una profunda anamnesis, haciendo hincapié en el tiempo de evolución de la lesión, y una completa exploración del miembro inferior, apoyándonos en pruebas complementarias como la ecografía, la cual nos van a ayudar a identificar en qué estado se encuentra la fascia plantar.

Opciones de tratamiento existentes

Diferenciamos los tratamientos en dos tipos: conservadores y quirúrgicos.

  • Tratamientos conservadores: Es de vital importancia detectar:
    1. A qué tipo de fasciopatía nos enfrentamos: aguda (fascitis) o crónica (fasciosis).
    2. Causa de la fasciopatía: para esta manera ser más precisos en el tratamiento.

Los tratamientos conservadores van a ir desde: Fisioterapiaestiramientos, realización de soportes plantares (plantillas a medida) y medicación, infiltraciones (corticoides, colágeno, PRP, etc.).

  • Tratamientos quirúrgicos: Se recurre al tratamiento tratamiento quirúrgico cuando han fracasado los tratamientos conservadores después de 6-12 meses, nunca antes. La mayoría de los procedimientos van a ir destinados a reducir la tensión en la fascia plantar y favorecer el proceso de reparación (fasciotomía parcialTOPAZ, etc.).

Fuente

topdoctors.es